jueves, 16 de abril de 2015

Un mes.

     Tenía ya la esperanza de que no pasaría tanto tiempo, claro que para muchos el tiempo es algo muy relativo. Generalmente cuando doy algo a alguien no espero nada a cambio, puede parecer cliché sin embargo es así. El caso es que personalmente, la fotografía significa mucho, son momentos que logras tener de formas ciertas veces egoísta, muchísimas de mis fotografías solo las he visto en el momento en que fueron tomadas, y nadie más ha sabido de su existencia.
     Que lleguen a ser publicadas es algo que suma importancia, esto ya es un caso absurdo para mi porque nunca me ha parecido indispensable que las personas a las que quiero publiquen fotos conmigo, esa libertad que les puedo dar es libertad para mi también, exigir es a mi parecer una de las actitudes más posesivas que tiene el ser humano.
     En este punto, es ilógico decir que esperaba algo de parte y parte, tener detalles muchas veces puede parecer una acción desesperada para mostrar amor y para pedirlo también. A veces esperas más de lo que vas a tener, y como uno de mis muchos defectos me conformaré con eso. Quisiera poder decirlo, y se supone que el espacio perfecto es este, no pretenderé buscar otra discusión, no lo quiero, significas mucho, y hago promesas para cumplirlas. Solo espero que algún día lo notes, y no tenga que ser yo quien tenga que decir nada.

lunes, 6 de abril de 2015

Entiende.

     No es que me caiga mal, es que no pasa por mi mente la idea de aceptar que te hagan daño y que lo permitas.
     No es que no te lo quiera decir, es que ya lo he dicho lo suficiente y ahora solo espero que me recuerdes cuando me necesites, porque aquí estaré.
     Escuchar su voz es como tenerle frente a frente y no poder gritarle todo lo que me he tragado por respeto a ti.
      No espero que me entiendas, incluso se que dirás "es que...." Sé que existen muchos "es que...." Y yo también los tengo por cada lágrima que vi, por cada sonrisa contada con los dedos de mis manos.
     Esperaré un cambio al igual que tú, y es una esperanza de verte feliz por amor propio.

domingo, 29 de marzo de 2015

Propósitos

     Cometí un error más, pero esta vez me alegro. Mientras que en una conversación telefónica por mensajes me topé con una realidad, en otra conversación en vivo y directo vi que todo tiene un propósito aunque tarde y no lo veamos venir. Una bonita persona esta volviendo a nacer, hace mucho que no la veía, quiero decir tuve semanas donde la veía todos los días y sin embargo no era ella, esa persona que se convirtió en familia. Y ese fue mi error, pensar que no había oportunidad y que simplemente se alejaba como una cobarde de mi.
     Hace mucho vi una niña, que se molestaba fácilmente si la juzgaban, quizás por eso decidió que yo podía estar en su vida, no soy nadie para juzgar. Lo triste de esta historia es que fue perdiendo ese adjetivo de niña y aprendió a ser alguien que no es. Hoy puedo sonreír sinceramente, esas veces de trajín, noches sin dormir, una garganta seca de tanto hablar, meses de desconocimiento, trajeron consigo un cambio que hace valer todas las penas y molestias de meses de amistad. Nuevamente puedo ver que las personas pueden cambiar si así lo quieren, que el pasado no marca tu presente y mucho menos tu futuro, se muestra otra vez que justificar algo malo en tu manera de ser, por un suceso del pasado, muchas veces son simples excusas. 
     Gracias Dios, pues ser parte del cambio de vida de una persona es un regalo invaluable de Dios. 

domingo, 8 de marzo de 2015

Miradas...


     Veo cientos de personas al día, gente que conozco, otras que son solo parte de mi vida por 5 minutos, y también el tipo de personas que sabes que existen, estas con ellas todos los días por un motivo u otro y sin embargo, no conoces. Dios es quien realmente tiene que ver con todo esto, aunque muchos no crean en el, esta entre mucha otras razones es un prueba; ¿Cómo explicar el poder ver sentimientos y formas de ser por medio de una sencilla y muchas veces simple, mirada? Quizás es tonto e ingenuo para todos. El punto es que esto es una mezcla entre almatismo y espiritu; el alma esa caja que ignoran y donde están depositados los sentimientos que mueven a millones de mentes y corazones. 

        En la cola para pagar el típico desayuno de todos los días, estoy segura de que es una mujer la que cobra pero nunca he visto su mirada, sus ojos sin duda los he visto por norma de cortesía, es en este punto donde se diferencia lo que percibo de las personas. Las miradas transmiten cosas que muchas veces el ser humano no es capaz de controlar (admiro a aquellos que logran esconderse de tal manera) el alma en sus miradas viene a ser ese momento en el que me hablan sin conocerme, gritan sin abrir sus labios, susurran sin necesidad de un suspiro, muestran lo que son porque después de todo no puedes esconder lo que eres o quieres ser, y ¿Para que negarlo? en ciertas ocasiones soy yo la que busca esas miradas, y en su estado antagónico, me rehúso a ir más allá por saber lo que posiblemente encontraré. A mi pesar, no siempre tendré razón, seguiré esperando, porque las miradas pueden cambiar, todos tenemos derecho a cambiar si así lo queremos. Estoy segura que por eso que vi es el motivo de que solo una persona sepa de la existencia de ese extraño don, como diría es "místico", en realidad no se si es así pero que a una persona le importe es impulso suficiente para pensar que no estoy tan fuera de mis cabales. 

       

sábado, 7 de marzo de 2015

Miradas que hablan en un quizás.

    QUIZÁS, una palabra usada por muchos, comprendida por pocos. Siempre pueden decir "una imagen dice más que mil palabras" pero ¿ y si esa imagen no fue vista por quien la produjo? Sino por alguien ajeno a un situación que escapa de sus manos? ¿Qué pasa entonces? Esa persona queda sin aliento, sin ideas que vayan fuera del suceso. En una noción del tiempo donde estuvo perdida, esa persona vio en aquella mirada un rastro de futuro que decidió no ser, un presente que no es obsequio ni mucho menos esperanza. Dos personas tan unidas y separadas, que no podría ser más contradictorio en su propia esencia. 
       Pasaron semanas, si duda alguna, antes de aquella mirada que agradece este escrito su existencia; actos simbólicos, sentimientos frenados, una primavera hecha invierno por causa de una palabra, expectante aquella persona cuya atención estaba centrada en no permitir dejar caer una sola hoja que tiene como imagen una lágrima. Seguir, seguir y seguir, como una madre que no quiere dejar caer a su hijo, sin embargo esa madre conocía ya los pasos de aquella criatura que procuraba en ella los sentimientos más bonitos por el propio crecer de una acción que fue motivada gracias a la sinceridad de una amistad pura. 
       En otro extremo, esa mirada sincera, esa mirada que compara en mi la tranquilidad de la brisa con aroma a sal, ese escape que funciona como siempre para estar conectados a una realidad lejana físicamente; esa dulzura, lamentablemente perdida, QUIZÁS ya lo sabía, quizás no lo quería, ahora volteaba  su mirada a esa bebé con dolor, solo entonces pude ver que yo era la única que continuaría en ese camino que me había propuesto recorrer y que no abandonaré.
       A estas alturas parecen desvaríos mis letras, mas en los pensamientos tienen sentido. Pues ver ahora la diferencia, es un golpe duro para alguien a quien no le queda otro anhelo por sobre todas las cosas sino el de estar para esa persona a la que estimó y estima en tan poco tiempo.
     El siguiente paso es el mismo al anterior, irónicamente, estar y permanecer para esa niña es un objetivo que no tiene cambio posible. Alzar su rostro y decir que todo estará bien, todo estará bien. Semejante a un deseo de tocar estrellas, se dirige a mi para expresar su querer, no negaré, es difícil; pero intentaré llegar no solo a esas estrellas tan imposibles sino a un Saturno   ignorante de su importancia al pronunciarlo.
       

Rapto Alimenticio.

       Las necesidades y los lujos de los venezolanos, siempre han estado tan interrelacionados  como las mezclas de nuestras creencias, a tal punto de encontrar el mismo nivel de sorpresa en el momento de notar la usencia de un paquete de la harina pre cocida del día a día nacional y la imposibilidad de darse el “gustico” de viajar hacia el primer destino que nos lleve la mente, sin embargo en Venezuela siempre hemos tenido oportunidad de disfrutar de nuestro país y sus recursos.
       Es totalmente factible la comparación entre el famoso sustantivo que identificaba a los venezolanos como los “ta’ barato dame dos” al evolucionado sistema de elección “¿será que hay mantequilla en el supermercado de la esquina?” todo esto dentro de las para nada discretas miradas comerciales entre las bolsas de mercado propio y las del vecino compatriota, en busca de un producto que muy posiblemente haga acto de ausencia en nuestras pertenencias diarias; pero no todo es malo, es estadísticas se ha determinado que el gobierno está usando una estrategia perfecta desde el año pasado y que ahora está dando resultados para la muy mencionada unión entre venezolanos, seas de oposición, chavista, madurista, nini o de cualquier partido independiente la falta de alimento se encargará de que socialices en cualquier momento con tu vecino de cola quincenal. No se puede negar la excelente táctica que estamos desarrollando en ser toda una raza híbrida entre comunicadores continuos e investigadores del caso común, el rapto alimenticio. 
       Más allá de interrogar a los lectores sobre dónde consiguieron la leche de esta semana, es imposible no destacar las contradicciones que se renuevan como el pan nuestro de cada quincena, ruedas de prensa van y  vienen casi tanto como se evitan, de tal manera no se podría llamar contradicción si fuese constante el tiempo en el que se discuten las medidas usadas para saciar las necesidades de una nación en relación con las obligaciones del portador de un traje sumamente elegante en plena inauguración de juegos de playa, aún así sería irresponsable cargar todas las debilidades cual juego de jenga, a una sola persona que no termina de asumir un cargo del que al parecer solo conoce su nombre (seguido de peculiares adjetivos revolucionarios claro está). 
       El venezolano esta caracterizado por su creatividad de la que hace uso en la mínima oportunidad, sillas son utilizadas como herramienta de paciencia en las famosas kilométricas colas, para poder adquirir productos que van desde primera necesidad hasta utensilios electrodomésticos. Es lamentable el proceso en el que ha evolucionado  y transfigurado esta creatividad, la búsqueda de soluciones paradójicamente hizo metamorfosis en una innovación de problemas, se juntaron el hambre con las ganas de comer más literal que nunca, incluyendo dentro de esta fórmula la sed económica en la que se encuentran muchos comerciantes informales, que han pasado a ser formalmente a ser figuras públicas reconocidas por su arduo trabajo, porque eso sí está claro no se le puede quitar mérito a la brutal inteligencia que demuestran los coloquiales bachaqueros, significa aún más que el gentilicio de una parte del territorio zuliano, es la denominación dada a los honorables encargados del rapto alimenticio; sumando a la escasez que nos lleva a hablar de esto, parece un mal chiste de los que estamos acostumbrados día a día, sin embargo es más que un sueño, un chiste hecho realidad. Los productos alimenticios pasaron a ser u negocio informal en el que cada quien decide cuanto debe valer el hambre de cada ajeno a sí mismo, el cinismo en este caso, es el nivel al que han llegado estos respetables comerciantes, obviando las reacciones de las personas comunes al tener conocimiento de estos, ha de destacarse la preferencia al momento de negociar ilícitamente con otros ciudadanos de nacionalidad diferente a la suya, en precios, ante la oportunidad de robar a sus propios hermanos nacionales, optan por revender en el extranjero, eso sí es un acto muy bajo de su parte a decir verdad, nos estamos robando nuestros propios alimentos a plena luz de la “justicia”.
       “Todo está normal” no es una frase que se escuchada a menudo, al menos usada en forma positiva, en cualquier momento veremos por las calles obras de personas que aún tiene raciocinio, obras que expresaran en sus entrañas de una manera heroica ante todo lo que les rodea, consignas en busca de la cordura venezolana, la dolencia expresada en conciencias que aún no se habrán dado por vencidos y querrán demostrar por medio de nuestra historia e incluso en la de cientos de países, que no debemos tomar y actuar como normal ante el cansancio extremo reflejado en los rostros de personas trabajadoras en busca del país perdido en el que viven.        
       Esperar encontrar un producto, no debería ser un anhelo común, mas dentro de esta sociedad y cultura los “deber” y “debería” son  iguales e incluso peor que la arepa que no podemos hacer con la frecuencia querida. 
       División es lo que muchos opinan, conversión es lo que la mayoría acierta, y como fue dicho anteriormente, las contradicciones llegan a otros niveles nunca ante conocidos, en lugar de hacer desaparecer los alimentos y aceptarlo, el deber tiene que encontrarse dentro de la búsqueda de valores que los vuelvan a la verdadera normalidad. 
       Al momento de investigar o buscar información sobre este tema es notorio encontrar datos que no son precisamente de ayer sino de meses e incluso años atrás que justifican la marcada presencia hoy en día del mismo tema una y otra vez, al que aún no apreciamos una definitiva solución. En movimientos gubernamentales notamos que la FAO (Organización de las naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura por siglas en ingles) reconoce la Misión Alimentación en Venezuela sin embargo seguimos esperando que se haga relucir ese reconocimiento en resultados visibles .Vemos como informativos y reflejos de todo esto en sucesos diarios como el evento de el 5 de Mayo del año en curso donde se registró en la prensa la estadía de Larenses desde horas de la noche, haciendo cola para poder conseguir alimentos en un mercado creado por el gobierno anterior y seguido por el actual, de igual manera la falta de productos en los anaqueles por la inflación, escasez de dólares entre otros muchos factores, a su vez es importante destacar la vista de Cavidea ( Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos) :
 “El indicador de escasez ha mostrado un alza de manera sostenida que la ha llevado a niveles que oscilan alrededor del 30% del total de productos que se comercializan en el mercado venezolano y en el caso de alimentos se estima hasta un 46%”.
       El anterior es solo uno de los enunciados que apreciamos como si viviésemos en el país de las maravillas, es decir algo totalmente ajeno a nosotros que sin embargo hacemos acto de presencia en números y no en calidad humana, es de esperar que en cualquier momento despertemos para darnos cuenta de que esa era la solución, despertar.
       Lo relevante en todo este caso se encuentra en la actitud del venezolano incapaz de resistirse a ser parte de esta selecta manera de obtener los productos de necesidad básica en general, simulando a la perfección la niñez de muchos al jugar el trencito (en este caso con una variación casi imperceptible, un tren sin movimiento). No es difícil saber cuáles serán los resultados en el caso tal de que esta situación de escasez se siga desarrollando.
       Mis más sinceras disculpas a las personas que se sientan aludidas al leer esto, sin embargo no significa un pesar, porque es una expresión de lo visto y vivido por cientos de personas agotadas, física, mental e históricamente. De ser un caso contrario a todo lo descrito anteriormente, y de darse la posibilidad de que todo en Venezuela esté mejor que nunca, entonces este artículo no debería existir.